Junko Tabei: la primera mujer en coronar el Everest

Junko Tabei: la primera mujer en coronar el Everest

Junko Tabei es una amante de las montañas desde sus primeros años, tanto que pasó a la historia como la primera alpinista en alcanzar el pico más alto del mundo, el Monte Everest en 1975 y que además escaló las montañas más altas en más de setenta países. Una japonesa intrépida que tuvo una vida llena de aventuras.

Fue una mujer que luchó contra las imposiciones y normas culturales a lo largo de su vida, fuerte, persistente y decidida, logró completar en 1992 las Siete Cumbres o el pico más alto de cada continente. No te pierdas este fascinante recorrido por la vida una de las alpinistas más notables del mundo, Junko Tabei.

Una mujer decidida

Junko Ishibashi es su nombre, oriunda de Miharu, la prefectura japonesa de Fukushima en Japón, llegó a este mundo el 22 de septiembre de 1939. Fue la quinta hija de siete hermanos, demostrando siempre fuerza y temeridad asistió a un viaje de escalada organizado para su clase al Monte Nasu, cuando solo tenía 10 años, experiencia que resultó determinante en el desarrollo de su pasión por el montañismo durante el resto de su vida.

Se graduó en 1962 en la Universidad para mujeres Showa de Tokio como licenciada en literatura inglesa y mantenía su pasión por el alpinismo. Junko Ishibashi se mantuvo activa entre sus estudios y clubes de montañismo, mejorando sus habilidades de escalada en los picos de Japón, incluido el más alto, el famoso e imponente monte Fuji.

Junko Tabei la primera mujer en coronar el Everest

Conoció a su esposo, Masanobu Tabei, durante el ascenso a una montaña en 1965, se casaron un año después y tuvieron dos hijos, Noriko y Shinya. El señor Tabei aún vive.

Trabajó en la Sociedad Japonesa de Física, editando el Journal of European Physics y después de casarse con su compañero de montaña, estableció el primer Ladies Climbing Club (LCC) de Japón con el lema “Vamos solas en una expedición al extranjero”. El LCC incluyó una unidad llamada Expedición de Mujeres Japonesas al Everest que intentaría alcanzar la cima de ese monte.

En 1970, Junko Tabei se unió a una expedición de mujeres dirigida por Eiko Miyuzaki para escalar el Annapurna III de 24.787 pies, en el Himalaya. De los ocho escaladores que iniciaron el ascenso, solo ella alcanzó la cima.

Pero fue su decidido esfuerzo por ascender a la montaña más alta del mundo lo que cimentó su reputación como una de las alpinistas más notables del mundo, hombre o mujer. Pasó años preparándose para su expedición al Everest, financiando gran parte de ella a través de su trabajo como editora técnica, dando lecciones de piano y enseñando inglés.

La Sra. Tabei desafió las expectativas de la sociedad japonesa tradicional al organizar un equipo de escaladores compuesto exclusivamente por mujeres, aunado a esto mientras viajaba al Himalaya en Nepal, dejó a su hija de 3 años en casa con su esposo en los suburbios de Tokio.

Cada plan y cada logro requerían de un gran sacrificio en un país donde lo que se espera de una mujer no es precisamente ser una destacada alpinista. Cuando pedía apoyo financiero para la expedición al Everest, le respondieron en más de una oportunidad que las mujeres no deberían escalar ese monte, sino atender a sus hijos. Algo que no la persuadió en lo absoluto.

En 1975 alcanzó la cumbre soñada y posterior a eso viajaba a menudo a Nepal, donde fue honrada por sus hazañas de montañismo y por ser una fuerte crítica de las condiciones de hacinamiento en el Everest y la comercialización de la escalada.

Planteó en algunas oportunidades que, por razones de seguridad y preservación del medio ambiente, solo se permitiera la entrada a la montaña a pocos grupos bien organizados y administrados, anualmente. En 1994, pudo instalar un incinerador de basura en un campamento base del Everest para consumir los desperdicios dejados por los excursionistas.

En el año 2000 recibió una maestría en cultura social en la Universidad de Kyushu de Japón, con especialización en el costo ecológico del montañismo en el Everest y fue la directora de la asociación Himalayan Adventure Trust of Japan, destinada a la preservación de los lugares de montaña. 

Tabei continuó sus expediciones de montañismo alrededor del mundo durante décadas, después del Everest, escaló el pico más alto de África, el monte Kilimanjaro en Tanzania, en 1980. Llegó a la cima del Aconcagua en Argentina en 1987, seguido un año después por el monte McKinley ahora Denali, en Alaska. Subió al pico más alto de Europa, el monte Elbrus en Rusia, en 1989.

En 1991, escaló el Macizo Vinson de la Antártida y luego terminó la última de las Siete Cumbres en 1992 al ascender la Pirámide Carstensz, también conocida como Puncak Jaya en Indonesia.

A lo largo de los años, la Sra. Junko Tabei escaló muchas de las montañas con más historia del mundo, incluido el Annapurna en Nepal y el Mont Blanc en los Alpes franceses. En sus últimos años, dirigió un viaje anual de estudiantes de secundaria a la cima del pico más alto de Japón, el Monte Fuji y continuó escalando montañas en todo el mundo, agregando a su lista personal picos en Luxemburgo, Bélgica y Níger.

Afirmó en una oportunidad que la vida no es para siempre y que al morir solo quiere tener presente que su vida fue interesante. Murió el 20 de octubre en un hospital cerca de Tokio, a los 77 años de cáncer de estómago.

El ascenso al Everest

Junko Tabei una editora de una revista científica y fundadora de una sociedad de escalada de mujeres, planificó para 1975 un ascenso al Monte Everest. Tabei, como líder de escalada y Miyazaki, como líder general, decidieron seguir la misma ruta para ascender al Everest que habían tomado Sir Edmund Hillary y Tenzing Norgay en 1953.

Sin embargo, cuando buscaron el respaldo de la comunidad empresarial japonesa, algunos les dijeron que la expedición era una locura, que la montaña más alta del mundo estaba sujeta a frecuentes tormentas y que sería una carrera contrarreloj debido a los próximos monzones.

Sin inmutarse por los comentarios negativos y los desafíos logísticos, logró obtener fondos del periódico Yomiuri Shimbun y la red Nippon Televisión, poniendo en marcha la primera expedición femenina al Everest. Fue conformada por 14 montañistas, 23 sherpas y 500 porteadores.

Toda la expedición fue organizada por el Club de Montañismo Femenino de Tokio con el objetivo de escalar la cara sur de la montaña más alta del mundo. Al igual que sus compañeros de escalada en el Everest, Tabei no era un alpinista cualquiera.

Se había enamorado de la montaña a una edad muy temprana y siempre había luchado contra el prejuicio imperante de que era un deporte para hombres, quienes apenas reconocían y generalmente rechazaban por completo, la idea de que las mujeres también podían ser montañistas de gran éxito.

No hace falta decir que la tarea en cuestión no fue nada fácil. El 3 de mayo de 1975, se retiraron al Campo II debido al mal tiempo y el día 4 de mayo, mientras ella y su equipo estaban durmiendo en sus tiendas de campaña a una altitud de más de 21.000 pies, una avalancha en la cercana Nuptse arrasó todo el lugar.

Milagrosamente todos sobrevivieron, aunque Junko Tabei y Yuriko Watanabe casi mueren y resultaron heridos, cuando los sherpas los desenterraron, ella tenía moretones en las piernas y la expedición parecía encaminarse a la ruina, pues la mayor parte del equipo se lo llevó la nieve y en esta etapa todo parecía perdido.

Sin embargo, después de tres días, Tabei decidió continuar con su intento de escalar el Everest. Contra todo pronóstico, el equipo decidió darle una última oportunidad. Junko Tabei se recuperó en un tiempo récord y con el sherpa Ang Tshering instaló el Campamento 6 en la cresta.

El 10 de mayo, ella y el sherpa Ang Tsering reanudaron su ascenso y después de tres días de capear una tormenta, los dos partieron hacia la cumbre a las 5 am del 16 de mayo de 1975. A las 8:30 llegaron a la Cumbre Sur, mientras que después de cuatro horas de batallar contra la nieve blanda, finalmente llegaron a la cima.

A pesar de las lesiones en la espalda y las piernas, la señora Tabei con sus 1,52 centímetros, alcanzó la cima de la montaña, en muchas ocasiones sobre sus manos y rodillas, convirtiéndose en la primera mujer en escalar el Everest, alcanzando los 8848 metros de altura de este majestuoso y peligroso lugar, contaba con 35 años en ese momento.

Desplegó una bandera japonesa y permaneció en la cima del mundo durante 50 minutos antes de comenzar su descenso, que fue tan traicionero como la subida.

En una entrevista aseguró que, después de la avalancha al saber que todos estaban vivos, estaba decidida a continuar. Pero los periodistas masculinos que narran el viaje querían dar marcha atrás y ella tuvo que asumir el liderazgo para poder continuar. “Yo soy el líder y lo determino, incluso si usted es el patrocinador” fueron sus palabras.

Junko Tabei la primera mujer en coronar el Everest

Junko Tabei aseguró que solo quería concentrarse en la escalada y tuvo que ocuparse de estos temas que le perturban. Desde entonces decidió que no buscaría patrocinadores, sin ellos estaba mucho más feliz.

Veintidós años después de que Edmund Hillary de Nueva Zelanda y el guía sherpa Tenzing Norgay escalaran el Everest por primera vez en 1953, Tabei se convirtió en la primera mujer en lograr la hazaña.

Hechos interesantes que rodearon a Junko Tabei

Tras su histórico ascenso al Everest, muchos hechos interesantes han rodeado la vida de Junko Tabei, no obstante, numerosas declaraciones revelaron que era una alpinista apasionada y una persona humilde. Estos son algunos datos interesantes en torno a su vida y sus aventuras:

  • Afirmó que no deseaba ser conocida como la primera mujer en escalar el Everest, quería ser recordada como la persona número 36 en lograr la hazaña.
  • Llevan su nombre el asteroide 6897, un doodle de google y en el año 2019, una cadena montañosa en Plutón.
  • Fundó el Ladies Climbing Club motivada por la forma en que algunos alpinistas masculinos de la época miraban a las mujeres alpinistas y subestimaban sus capacidades y seriedad hacia las actividades de aventura.
  • Cuando trató de encontrar patrocinadores para la expedición al Everest, Tabei dijo que con frecuencia le decían que las mujeres “deberían estar criando hijos”.
  • El ascenso de Tabei al Everest se realizó con el uso de oxígeno suplementario, algo normal para esos años. El primer ascenso a este monte sin suministro de oxígeno lo realizaron sólo tres años después, Reinhold Messner y Peter Habeler en 1978.
  • Unos días después del importante ascenso de Tabei, el 27 de mayo de 1975, la segunda mujer en llegar a la cima del Everest fue la alpinista Phanthog, que formó parte de una gigantesca expedición militar china que ascendió por el lado norte de la montaña. La tercera, fue la legendaria alpinista polaca Wanda Rutkiewicz en 1978.
  • Esta alpinista diseñaba y elaboraba su ropa para ir a la montaña con tela reciclada.
  • Luego de la avalancha el 4 de mayo de 1975, Tsering el guía Sherpa rescató a Tabei cuando llevaba más de cinco minutos sepultada en la nieve.
  • Dos semanas después de su descenso del Everest fue condecorada en palacio del rey Birendra de Nepal, que esperaba poder intercambiar palabras en japonés con la alpinista. El rey realizó estudios en la Universidad de Tokio.
  • Los permisos obligatorios para que la expedición de Tabei pudiera subir al Everest tardaron cuatro años en llegar.
  • Al completar el descenso y de regreso a Katmandú, fue recibida con un desfile en su honor.
  • Junko Tabei fue la primera que hizo las Siete Cumbres, como se conoce a los picos más altos de cada uno de los continentes.
  • HONORING HIGH PLACES: THE MOUNTAIN LIFE OF JUNKO TABEI, es un libro que reúne lo más emotivo y destacado de la vida de la alpinista, un relato muy interesante para aquellos que aman la cultura del montañismo.

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